Después de casi un año....

Qué bien poder tener un poco de tiempo para escribir un poco y subir algunas cosillas.

Hoy quiero empezar escribiendo sobre Manuel Sonseca, Ricky Dávila, Marta Soul o Carlos Sanva, casi nada o casi todo, como se suele decir.


MANUEL SONSECA

La moda es el enemigo de la libertad.

En todo arte existen unos periodos “a la mode”.

En fotografía, por ejemplo, hay en este momento una especie de rivalidad ( entre críticos no entre autores ) con respecto a la fotografía llamada pura, es decir el reportaje en blanco y negro y la fotografía plástica, esto es, las nuevas tendencias “artísticas”, a menudo en grandes copias en color, mostrando con estética ideas conceptuales.

Y mientras tanto, algunos individuos permanecen ferozmente independientes : es el caso, por ejemplo en España, de Manuel Sonseca, quien desde el inicio de su pasión por la toma fotográfica, hace lo que siente, así, sólo para él y para nosotros, no para estar a la moda.

Hombre tranquilo pero angustiado, inteligente y sensual, pasea su mirada por todas partes y se encuentra con una imagen que le sirve de espejo emotivo. Fotografía poco pero lo justo ( el tiro con arco ZEN, clave de …. ¡ la fotografía ! ) y, aun a riesgo de parecer pasado de moda, él es poeta. Sus imágenes vividas : un pasillo en el Metro, un brazo en una ventana de Lisboa ; de una gran poética, humilde y justa.

……………...

Sonseca ha sabido comprender el papel terapéutico de la fotografía, que consiste no en ajustar la nitidez ( la mayoría de la gente lo hace, creyendo así encontrar la nitidez en su vida ), sino en sentir el paso del tiempo y llegar ¡ oh milagro ! a percibirlo fotografiándolo. Únicamente la soledad puede permitir tal agudeza; lejos de las modas, lejos de lo decorativo. Lejos de lo perfecto, para llegar plenamente al corazón de este tránsito en la tierra que es nuestra corta vida.

Sonseca es un poeta libre.
Bernard Plossu.
París, abril de 1993


LA RONDA DE LAS CIUDADES: ROMA ( by Manuel Sonseca)

(Photo by Manuel Sonseca)


"Llevo ya aquí siete días, y poco a poco va precisándose en mi alma la idea general de esta ciudad. Vamos con la mayor aplicación de un lugar a otro, yo me familiarizo con los planos de la Roma antigua y con los de la moderna, contemplo las ruinas, los monumentos, visito una u otra villa. Me tomo mucho tiempo para las cosas notables, me limito a abrir los ojos y ver. Voy y vuelvo puesto que sólo en Roma puede uno prepararse para lo que es Roma.
Me encuentro muy bien. El tiempo está "bruto", como dicen los romanos; sopla un viento del sur, el Siroco, que trae todos los días algo de lluvia..."